Ya han pasado varios dias y millones de noches. Las suficientes para darme cuenta que lo que mas temia ocurriria. Y es que saber a ciencia cierta que no habra vuelta atras era algo que remotamene estaba en mis planes...pero intrinsecamente sabia que llegaria el dia de llorar.
Y hoy es aquel.
Te espere en ocasiones anteriores, siendo la razon de mi admiracion en incondicionables momentos. Te mire mil veces y un poquito mas, observando cada detalle de tu rostro, sintiendome orgullosa de lo que veia, termine memorizandome los detalles. Levante cien veces y un poquito mas la frente y mi orgullo para rechazar todo aquello que me hiciera alejarme de ti, pese a que sobre todo el orgullo era sinonimo de carlita, y ya no lo tuve....hasta el ultimo dia.
Finalmente 10 veces y un poquito mas te ame como guardiana irrevocable, defendiendo toda razon para ti, por mas ilogico que fuera el asunto, pues senti que mi vida ya era parte de ti, que estabamos en completa sincronia, que eramos practicamente uno solo. Y no lo digo como algo trillado, pues hoy pienso que en mi si existio, y en ti tambien, fue real y no como parte de la imaginacion de algun autor loco de mis libros.
Fui feliz.
Lamento que no hayan sido la mayor cantidad de veces las que finalmente esto ocurria, pero en el instante pequeño de aquello se sintio una eternidad.
Mas hoy estoy dichosa en mi alma, pues lo vivi y contigo no pude pedir algo mejor.
Lloro, si, y bastante ultimamente. Pero no como deseo anhelante, si no mas bien por la melancolia del recuerdo y la añoranza de creerlo nuevamente, y hoy ya no es mi realidad pues ni siquiera lo planteo como un nuevo futuro juntos. Lo vivido, vivido esta, y agradezco las risas, los sueños, las caricias, las experiencias nuevas y locas, las margaritas en campos desolados, las borracheras, las glotonerias, los ejercicios, las indulgencias, las discusiones, los llantos, las verguenzas, lo yeta, las reconciliaciones, los besos apasionados en los paraderos (quien lo diria de mi!!), las travesuras, los viajes!, y los niños de nariz perfecta.
Llegara el momento donde los dos volvamos a soñar, alejados, pero felices por vivir nuevamente la esperanza de un mañana con quien amemos.

