domingo, 31 de julio de 2011

Carta al olvido

Estimado Sr. Lobo

Me gustaría que las cosas cambiaran, si, pero que lo hicieran para bien.
La última vez que me  lo plantee mi corazón no estaba en ello, y como consecuencia las cosas salieron inaceptables.

Mi risa no es parte de la ironía del camino, es la contemplación positiva a mi estupidez de haberte causado daño. Pues, aunque no lo hayas reconocido, la herida que te causé fue un destrozo de algo anterior, quizás reprimido y atenuado por los años.

Me da lástima que la desesperación nos lleve a palabras mal logradas, y a frases que puedan matar todo lo nuestro. Honestamente no creo que un adiós sea la solución a todo, pero  una amenaza va lanzando piedras al camino, y cuando quiera volver a recordarlo, no podre andar sin tropezones que me recuerden nuestras idioteces.

Asi que, si quieres que todo termine, pues dale, adelante; no te voy a detener como era mi intensión la noche pasada, pero te diré 2 cosas. Si yo no puedo hacer que cambies tu forma de enfrentar la relación a través de palabras bien logradas y con raciocinio absoluto, pues no vale la pena continuar. Y segundo, tampoco lo valdrá si tú lo intentas conmigo. Pues la lógica es simple, somos gente honesta que va sembrando árboles de frutos, y si no lograron regarlos diariamente, nuestra cosecha tendrá cifras negativas y no ganaremos nada de ello, y a partir de esto, si intentamos obtener manzanas en perales, menos aún podremos avanzar. No merecemos cambiarnos el uno al otro. Somos seres maduros, responsables, con carácter, y por lo mismo, merecemos el respeto del otro.

Largo es nuestro andar, pero si el destino nos puso una roca al frente, sabremos saltarla de la mejor manera posible. O mejor aun, se me ocurre una mejor idea. Si llegase a estorbar el camino del otro, pues, que nuestros caminos, que van al lado, nos sirva de refugio y desvío ante la adversidad.

Somos uno los dos, y nunca ha servido un alma a la mitad.

Siempre tuya
Luna

lunes, 11 de julio de 2011

Contradicción


Amortiguando golpes duros me la he pasado casi todo este tiempo, intentando ver las cosas desde otro punto de vista, algo mas radical, exhibiendo mi brutalidad al máximo y pensando que lo irracional se convertiría tarde o temprano en la única arma capaz de hacerlos entender.
Por otro lado, mi convicción de seguir junto a ti me ha demostrado que los prejuicios y mi antaña forma de pensar no era la correcta solo en este sentido, donde nuestras formas de expresarnos se tornaban en algo mas que la sinceridad, y eran entonces absolutamente plausibles. 
Me contradigo por el echo de que mi vida nunca fue precisa y real. Todos vivimos en un mundo fantástico y lleno de colores, ahora, que sean negros y blancos o fuertes como el arco iris, va a depender concretamente de cada persona. Lo que al final se resume en que todo en esta vida es lo que queremos creer. Lo que nos conviene inventar, lo que nos conviene crear como excusa a lo ilógico de mucho de nuestro actuar.

Como dije, mi forma de expresarme en antaño sí era la correcta.
Pues entonces eso transforma en lo actual en patrañas. no? 


Intentaré calmarme... o soy una esquizofrenica o mi agresión a lo que me rodea es la única forma de enfrentar al mundo.

Un Guerrero de la luz conoce su camino