Caminar por la vida se convierte en algo fácil si consideramos que vivir simplemente es disfrutar el camino en común, que todos queremos, que todos buscamos y anhelamos: la felicidad.
Caminar junto a ustedes ha abierto mi obstinada mente a lugares no explorados. Donde generalmente se transformaba en delirios de egocentrismo o locuras sin fundamento; entonces ustedes me han brindado gran parte de las motivaciones en la posibilidad de buscarle un sentido a lo que hago, pues creer que existe el mañana de felicidad no solo implica creer en las circunstancias, si no en sentirse fuerte con uno mismo y saber que pese a todo tu esfuerzo por intentar TU felicidad, nunca lo lograrás si no intentas, además, y de paso, entregar un poco de felicidad a tus hermanos. Como ustedes, mis hermanas.
No creo que hemos venido a este mundo solas, ni moriremos como tal, la frase trillada no es más que una excusa de un hombre rendido ante la vida, ante sus momentos de tedio, que al parecer fueron numerosos. Entonces, creo firmemente que las almas se encuentran para poder atravesar juntas, como apoyo incondicional, la vida que nunca fue un juego, y bien lo sabemos.
Pienso que somos parte irrevocable de esto. Que nuestras vidas siempre se han cruzado a los largo de nuestra existencia, pues el tiempo, ni el espacio nos ha podido separar de lo que sentimos las unas a las otras.
Somos distintas en cuerpo y alma, pero nuestro fundamento es similar, nuestro cometido es el mismo, y nuestro apoyo incondicional. Somos como una, pero entre más crecemos nos convertimos en un entero categórico.
Vivimos en instantes para la otra, y morimos para quienes amamos. Entregamos cuanto podemos, y luchamos por cuanto logramos. Somos weichafe, y esa ha sido nuestra realidad absoluta por tantos años que ni el más mínimo intento del destino de separarnos logrará arrebatarnos los recuerdos de los momentos habidos.
Nunca me he despedido de ustedes, pues sé que siempre habrá un mañana, donde estemos. Hoy lo entiendo, y espero sigamos caminando al lado de la otra.
Gracias es poco, entrego es mucho, pero “Intentemos” será la excusa suficiente para mantenernos juntas y lograr llegar a ese batea mahuida que nos mira con escepticismo.
Las amo.
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