jueves, 24 de marzo de 2011

trafico de gente


Lo vi de espaldas.
Pensé dubitativa "no creo sea él" así que esperé mi turno- intentando no levantar la cabeza- de forma tranquila y casual. Escuche su voz. "Confirmación".
Me quede un instante pensando si le hablo o no, aunque fue inevitable no pensar en Cristobal, obligándome a decidir que no me acercaría ni le hablaría.
Entre mis cavilaciones una mujer me habla, pero no la escucho...la siento mas cerca y salto a la realidad de forma abrupta recordándome que debo avanzar. Caminé rápido y terminé mi trámite. Me dispuse a irme pero mi  torpeza me delató.
"¡hola!" mierda.
Nos abrazamos levente, como si estuviésemos recordando en una fracción de segundos. Contuve la respiración esperando no sentir su olor, ese que me gustaba tanto.
Caminamos mientras conversábamos de forma amena. Me enteré de sus ambiciones y su planteamiento de un futuro estable, sus logros y anhelos. Nos reímos.
Llegado un punto decidimos alargar la caminata, pero mis pies no soportaban el ritmo de unos tacos mal acostumbrados, no lo consideré por mucho, pero lo seguí mientras lo observaba de soslayo, como evitando mirarlo por mucho...tenia verguenza.
Nos volvemos a reir, pero esta vez obligándonos a terminar la conversación, debía irme...mis pies no daban para mas caminatas.
Lo abrace despacio y rápido, pero su abrazo me atrapo de improvisto, me apretó fuerte y un buen rato. "que te vaya bien" y me soltó. Balbuceo algo pero las micros me impedían escucharlo a la perfección.
Subi a la micro pensando lo tonta que fui al querer acortar tanto el momento, hubiera aprovechado mas tiempo, ya que quizás sea la última vez que lo vea.

jueves, 10 de marzo de 2011

la razón, es que no sé que más hacer para motivarte ...
y el miedo es la mejor arma contra el ataque.
y el ataque lo veía cerca.
perdoname.

malos momentos

Y entonces escucho una canción que me motiva y comienzo a tocar las palabras con mi lengua! Las saboreo lentamente para otorgarle un poco de interés y poca humillación.

Recuerdo entonces un poco de todo.

Primero me pregunto que será de ellos cuando el tiempo otorgue, no lo dudo, pero lo dejo contemplar la maravilla.

Y vamos construyendo barreras y alambres de púas para que se transforme en un camino difícil. Así es más fácil.

Me colgó rápidamente como asumiendo la pronta verdad y como una especie de masoquismo se negó a recibir la obvia continuación y solución.

Caminaba sola y pensaba seriamente en lárgame de ese lugar, pero ella no lo aguantaría, quedaría todo atrás, y me vería obligada a renunciar. Tuve miedo realmente. Lo llame y su ánimo me confirmo que estaba sola. 

Los ojos ven lo que el corazón se calla, lo extraño es que nuestras manos están siempre sobre nuestros ojos.

Cantaba y cantaba sin nada en la mente, y suspire, puesto que aquello era volver a lo que hacia antes…días más tarde sucedió.
De vez en cuando sospecho malignidad en tus acciones, como si intentases cogerme en la curiosidad y estrujarme las muñecas, sacudiéndome tonta y bruscamente. Me pides a gritos atenuados que regrese. Y quizás algún día se me debiliten las rodillas y caiga a tu lado, pero jamás a tus pies.